Despedido por no cambiar ni una coma.

Rogelio Javier Alonso Ruiz*


De acuerdo con lo publicado por el semanario Proceso (https://shorturl.at/JXlP1), desde la Subsecretaría de Educación Básica de la SEP se ordenó en repetidas ocasiones a la Dirección de Materiales Educativos, encabezada por Marx Arriaga, suprimir de libros de texto de preescolar contenidos que eran calificados como “no pertinentes”. Los recortes no eran menores: eliminar 47 de 126 contenidos en un libro, 41 de 119 y 37 de 114 en otros. Además, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que se había solicitado una mayor inclusión de temas relativos al papel de la mujer en la historia nacional.   En entrevista con la periodista Carmen Aristegui, Arriaga aseguró que incluso recibió peticiones para eliminar contenidos relativos a la memoria histórica mexicana, tales como las tragedias de Tlatelolco, Ayotzinapa, Nochixtlán y Aguas Blancas. La negativa de Arriaga a realizar los cambios ordenados fue el motivo, al menos visible, de su cese.

Es discutible la petición respecto a un mayor peso de asuntos de género en los libros de texto. La presencia de temas de género en los materiales de la Nueva Escuela Mexicana es notoria. Por ejemplo, siete de los 25 proyectos didácticos del libro Proyectos Escolares. Cuarto grado, (https://libros.conaliteg.gob.mx/2025/P4PEA.htm) abordan directamente el eje articulador Igualdad de género. Cuatro de las 10 lecciones del libro Historia del pueblo mexicano (https://libros.conaliteg.gob.mx/2025/S1HPA.htm), para alumnos de secundaria, remiten al papel de la mujer en la historia nacional: “Afrodescendientes y mujeres: los otros protagonistas de la Independencia”, “Mujeres y comunidades indígenas en la reforma liberal”, “Obreros y mujeres en la revolución y posrevolución” y “Luchas actuales: estudiantes, mujeres, afrodescendientes y contra el racismo”. Respecto a los contenidos a eliminar en los libros de texto de preescolar, no se conocen más que adjetivos como “no claros”, “sin sentido” o “inconvenientes”. Los motivos técnicos del despido quedan en duda. 

Si de algo se había jactado la actual clase gobernante respecto a los libros de texto es que su origen se sitúa en las deliberaciones y propuestas del magisterio. “No son libros de escritorio”, decían (https://shorturl.at/gbve8).  La misma Constitución y la Ley General de Educación establecen la obligación de consultar a “diversos actores sociales”, entre ellos docentes y padres de familia, para conformar el plan y los programas de estudio (en los que se establecen los contenidos).  Por lo anterior, valdría la pena que la autoridad aclarara de dónde proviene el motivo de la instrucción a Arriaga. Si ésta se origina en una consulta o asamblea, debería hacerse público. De lo contrario, son esperables las sospechas respecto a modificaciones del diseño de libros y contenidos “a contentillo de algún funcionario”, como lo expresó el ex director con la periodista mencionada.

Al margen del tema de los contenidos educativos, meses antes de su salida, Arriaga había lanzado fuertes críticas hacia Mario Delgado, titular de la SEP, acusándolo de consentir prácticas que, a decir suyo, han profundizado procesos de privatización educativa: incremento de registros de validez a escuelas particulares, deterioro de condiciones laborales del magisterio y circulación de materiales educativos alternos a los libros de texto, entre otros.  ¿La remoción representa una revancha ante los cuestionamientos? ¿Es indicio de que se puso el dedo en la llaga? ¿La crítica merece ser acotada sólo al periodo de Delgado? Es evidente que, aún sin descubrir el hilo negro con estas críticas, la postura de Arriaga hacia el secretario terminó costándole el cargo.

El cese preocupa no porque Arriaga sea insustituible. Tampoco porque se disimulen sus yerros como funcionario o las áreas de mejora, tanto en sus características como en su proceso de implementación, que tienen los materiales educativos concebidos bajo su gestión. Inquieta porque el despido podría representar algo más que un hecho laboral. Preocupa debido a que se origina en el mandato de un personaje como Mario Delgado. El magisterio no olvida el papel trascendental de este funcionario en la aprobación de la Reforma Educativa de 2013. Tampoco olvida su afinidad con Claudio X. González, fundador de Mexicanos Primero, organización que orquestó una campaña de desprestigio contra el magisterio, con recursos como el documental “¡De panzazo!”, y que, junto a agrupaciones conservadoras como la Unión Nacional de Padres de Familia, se han opuesto a la implementación de los nuevos libros de texto. ¿Coincidencias? Dicen que en política no las hay. Paradójicamente, la expresión "ni una coma" pasó de ser un dicho camaleónico, a causal de despido.    


*Rogelio Javier Alonso Ruiz. Profesor colimense. Director de educación primaria (Esc. Prim. Adolfo López Mateos T.M.) y docente de educación superior (Instituto Superior de Educación Normal del Estado de Colima). Licenciado en Educación Primaria y Maestro en Pedagogía. 

Twitter: @proferoger85

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