domingo, 24 de abril de 2016

Desilusión normalista: adiós a los verdaderos maestros.


Ya quienes se preparan para maestros comienzan a sentir los fuertes golpes al normalismo y al magisterio, producto de la Reforma Educativa. Soy docente del ISENCO, institución centenaria colimense dedicada a la formación de maestros, y me ha tocado ver muestras de desánimo por el panorama tan gris que se presenta para los profesores del país. Hace un año, un alumno de la Licenciatura en Educación Secundaria me dijo: "maestro, sólo porque ya voy en sexto semestre no me salgo de la carrera". Hace tiempo, me encontré con una ex alumna de la Licenciatura en Educación Primaria (de las más destacadas, por cierto) quien me contó que después de algunos meses de egresada y varios episodios administrativos amargos, decidió retirarse de la docencia y trabajar en una empresa totalmente ajena al ámbito educativo; una verdadera lástima, pues fui testigo de su entrega y de las clases tan brillantes que ofrecía siempre en sus grupos.

Hoy, en una escuela donde practican los normalistas, una maestra me comentó que su hija, quien cursa el cuarto semestre de la Licenciatura en Educación Primaria, no obstante su vocación por la docencia y sentirse preparada para ella, dejará la carrera para buscar otra ocupación. La estudiante le comenta a su madre: "de vocación no voy a comer". La profesora, quien cuenta con treinta años de servicio, comenta que apoyará a su hija en esta decisión, pues en su larga trayectoria nunca le había tocado ver una ofensiva tan feroz contra el magisterio como la que encabezan los firmantes del Pacto por México (PRI, PAN y partidos mascota).

Los anteriores son sólo tres ejemplos que dicen más que cualquier discurso . Me pregunto si a esto se refería Nuño cuando presumía, con su arrogante estilo característico, que la Reforma garantizaría que los mejores docentes estuvieran en las aulas. Me pregunto si la idea del Secretario sobre "un buen maestro" también incluye el ser "aguantador", el someterse a mayores exigencias, condiciones de promoción y permanencia más difíciles a cambio del mismo salario.  

Han pasado casi tres años desde que se publicó en el Diario Oficial el decreto por el que se expide la Ley General del Servicio Profesional Docente, el cual, en su artículo vigésimo segundo transitorio, dice: "La Secretaría formulará un plan integral para iniciar a la brevedad los trabajos formales, a nivel nacional, de diagnóstico, rediseño y FORTALECIMIENTO PARA EL SISTEMA DE NORMALES PÚBLICAS [las mayúsculas son mías] a efecto de asegurar la calidad en la educación que imparta y la competencia académica de sus egresados, así como su congruencia con las necesidades del sistema educativo nacional".

Hasta el momento, las Normales Públicas siguen igual, pareciera que la dichosa Reforma Educativa no ha pasado por ellas. Lejos de atender al fortalecimiento de las mismas, el Secretario Nuño se ha dedicado a desprestigiarlas, al grado de mencionar que, con la implementación de la Reforma, las normales son prácticamente un cero a la izquierda. A tal grado ha llegado su ofensiva contra estas escuelas, que ha permitido que cualquier persona con una licenciatura pueda dar clases en grupos de Educación Básica, un verdadero insulto para quienes laboramos en estas centenarias instituciones y para los alumnos que en ellas estudian, muchos de ellos pagando sus carreras con dificultades.

Quienes le quieran ver el lado positivo a esta perversa evaluación argüirán que si los egresados de las Normales están bien preparados, nada tienen que temer. Se olvidan que la única vía de ingreso, el examen, no mide las capacidades reales de alguien para estar frente a un grupo (lo digo con conocimiento de causa), así que es perfectamente posible que alguien que se "machetee" una guía de estudio, día y noche, obtenga un resultado positivo en estas pruebas. Se olvidan también que en las pruebas de opción múltiple entra en juego el factor de la suerte; así que un ingeniero, un abogado o un médico, si están en su día de suerte, podrá salir airoso de la prueba. La capacidad docente no se manifiesta frente a una computadora ejecutando un examen, sino frente a un grupo de alumnos.   

No hay rumbo educativo sin equidad e igualdad.

Muchas veces olvidamos que uno de los componentes esenciales del éxito educativo de los países nórdicos y algunos otros europeos, esos a los que tanto se toma como referencia, son la IGUALDAD y la EQUIDAD. Se dice que, en México, con la Reforma Educativa se garantizarán estas dos condiciones. La realidad educativa y los actos de las autoridades hacen risible este supuesto.   Ahora que está de moda compararnos con otros países y copiar algunas de sus tendencias (curiosamente las que menos comprometen a los gobernantes), valdría la  pena ver dos ejemplos para darnos cuenta si estamos ofreciendo un servicio educativo igualitario y equitativo.    

1.       En Francia, las escuelas en contextos difíciles entran al programa ZEP (Zona de Educación Prioritaria). Tales centros escolares manifiestan adversidades socioeconómicas, de violencia o de aprendizaje. En consecuencia, reciben recursos adicionales, se les reduce la cantidad de alumnos por grupo para brindar una atención más personalizada, reciben recursos para actividades adicionales y los salarios de los maestros se incrementan para que se motiven y así los mejores docentes quieran estar en esas escuelas. Gran ejemplo de equidad: darle más a los que más necesitan.  
 

2.       En Finlandia y Suecia, las escuelas privadas tienen prohibido cobrar a los estudiantes por el servicio que les brindan. Estas instituciones reciben el mismo presupuesto gubernamental que las públicas. O sea, el gobierno no se desentiende de su obligación de financiar la educación, aun en los casos de instituciones privadas. Así pues, no se permite lucrar con un derecho tan importante como lo es la educación, de modo que ningún estudiante es segregado por motivos socioeconómicos y se asegura un servicio educativo de calidad para TODOS. Las escuelas públicas no se rezagan en relación a las privadas. Privatizar con recursos públicos, una idea aparentemente contradictoria que da muestra del enorme compromiso educativo de estos gobiernos. Igualdad en todas sus letras.

¿Qué tan lejos estamos en nuestro país de ofrecer un servicio educativo con IGUALDAD y EQUIDAD? ¿Realmente lo que se propone en la Reforma Educativa garantizará estas dos condiciones esenciales para tener resultados educativos favorables? Mientras las autoridades sigan empeñadas en hacer cada vez más difíciles las condiciones de contratación y permanencia de un maestro, pero no se preocupen por garantizar el acceso y la culminación de los alumnos al menos en Educación Básica, los grandes problemas educativos seguirán vigentes. ¿De qué sirve tener los mejores campesinos si se tiene un suelo infértil?
 
Fuentes consultadas: ANDERE, Eduardo. ¿Cómo es la mejor educación en el mundo? Políticas educativas y escuelas en 19 países. México: Santillana, 2007.

jueves, 21 de abril de 2016

Nacho, el austero.



Según el historiador Pedro Salmerón (https://elpresentedelpasado.com/2015/07/23/el-leon-y-su-condicion/), al morir, Benito Juárez acumulaba bienes por un valor de 155,233 pesos, monto que actualmente representaría casi 4,000,000 de pesos. Se recuerda que durante los periodos de crisis económica más aguda del país, Juárez se suspendió su pago varios meses, orillándolo incluso a tener que calzar botas agujeradas, pues el dinero no le alcanzaba para más. Fue tal su rectitud en el manejo del dinero público, que también sus más cercanos colaboradores dieron muestra de una honestidad que, desafortunadamente, no es algo cotidiano sino motivo de incredulidad: su ministro de Hacienda, Guillermo Prieto, al morir fue enterrado con un gabán deshilachado, al cual le faltaban varios botones; esa fue la mejor prenda que encontraron para vestirlo. Más de siglo y medio después, en Colima, Ignacio Peralta buscó emular la austeridad juarista, pero con "pequeñas" diferencias.

Desde su campaña, reiteraba en sus discursos palabras como austeridad, racionalidad y responsabilidad. Apenas unas semanas después de haber asumido la gubernatura, presentó a los colimenses un ambicioso plan según el cual, gracias a rigurosas medidas de reducción del gasto, las saqueadas arcas empezarían a llenarse nuevamente. Contrastando con el caos económico generado por la administración de su antecesor, Ignacio Peralta buscó, desde candidato, presentarse a los colimenses como alguien ajeno a los lujos y al despilfarro, un gobernante que promovería la austeridad. La farsa no tardó mucho en derrumbarse. 

Recién estrenado como gobernador, en su declaración patrimonial Peralta dio a conocer que, apenas unos días de haber asumido funciones como titular del poder ejecutivo estatal, adquirió un condominio por un valor de 7,000,000 de pesos, es decir, casi el doble de la fortuna material que acumuló Benito Juárez, el presidente austero, hasta el día de su muerte. Después de una campaña polémica, por fin volvió a vestir las finas y costosas camisas del reptil, esas que incluso pueden llegar a costar más que los presupuestos mensuales de las familias colimenses más pobres.

¿Es libre de adquirir con dinero propio lo que le plazca? Desde luego, como cualquier ciudadano. Suponiendo entonces que no incurrió en alguna irregularidad o algún conflicto de intereses, y considerando que la adquisición no fue realizada con dinero público (o al menos no se ha demostrado lo contrario), surgen varias interrogantes, más de ética y credibilidad que de legalidad: ¿es prudente realizar una adquisición millonaria en medio de la ola de despidos que ha ordenado y de las paupérrimas condiciones financieras estatales? ¿son congruentes sus supuestos ideales de racionalidad financiera con sus gastos inalcanzables para la mayoría de los colimenses? ¿es creíble que diga que su administración se sujetará a principios de austeridad pero, simultáneamente, con su sueldo como gobernante alcanzará a pagar un crédito cuyo monto es de varios millones de pesos?

Así pues, no se discute la legalidad de la adquisición del inmueble pues, al menos hasta ahora, no hay elementos que involucren al mandatario en una operación fraudulenta. No obstante, es innegable que, proviniendo de gobernantes,  las demostraciones de despilfarro, aún cuando pudieran ser perfectamente legales y utilizando recursos propios, ofenden a una población afectada por el desempleo y la crisis económica. Dice un sabio proverbio hindú: "la palabra convence, el ejemplo arrastra". Así entendió Juárez la verdadera austeridad, como una condición aplicable sin excepción a todos los mexicanos, siendo él mismo el primero en ajustarse el cinturón; Peralta, hasta el momento, ha dejado la austeridad para sus gobernados.
 
Twitter: @proferoger85