martes, 30 de mayo de 2017

El Modelo Educativo: ¿nada nuevo pasará en las aulas?

El spot oficial comienza con estudiantes aburridos repitiendo en voz alta, como hipnotizados, reglas gramaticales; de repente, tras la pregunta súbita de un alumno en torno a la pertinencia de lo que hacen, la docente cambia mágicamente su metodología: se observa una clase práctica, niños entusiasmados, materiales didácticos atractivos, actividades novedosas, etc.  En suma, la propaganda supone que ese cambio inesperado en el proceder de la profesora es un reflejo de lo que se espera en las aulas con la implementación del nuevo Modelo Educativo, el cual, según el Secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, contiene ideas para “un nuevo planteamiento pedagógico”, orientaciones que conducirán a hacer realidad una auténtica revolución educativa. La visión, como se observa, es sumamente ambiciosa y, por ende, implicaría acciones contundentes para transformar la realidad educativa mexicana.

No obstante el optimismo de los altos funcionarios y las altas expectativas generadas a partir de la propaganda oficial, al analizar el Modelo Educativo es posible advertir que las innovaciones son escasas y, en algunos casos, lo que se presenta como novedoso en realidad lleva ya varios años circulando. Como prueba de ello, el secretario Nuño en múltiples apariciones públicas ha resaltado que el nuevo modelo privilegiará lo pedagógico, teniendo el “aprender a aprender” como el fundamento esencial de la propuesta. Según el Secretario de Educación, con su entrada en vigor, el modelo permitirá erradicar prácticas como la memorización en aras de favorecer otras como el razonamiento y la investigación, que les permitan a los alumnos seguir aprendiendo a lo largo de sus vidas. Si bien “aprender a aprender” es una idea que goza de gran aceptación en el ámbito educativo, no se puede decir de ninguna manera que se trate de una novedad, pues desde 1994 Jacques Delors, al definir los pilares de la educación, ya hizo mención acerca de esta habilidad trascendental. Así pues, el fundamento pedagógico del supuesto modelo innovador en realidad data de ideas de hace casi un cuarto de siglo.

En referencia específicamente a lo que sucede en las aulas y al proceder de maestros y alumnos para concretar los aprendizajes es posible identificar en el Modelo Educativo dos apartados: “Ambientes propicios para el aprendizaje” y “Principios pedagógicos de la labor docente”. En el primero, resaltan tres conceptos clave: el aprendizaje como interacción social, el aprendizaje significativo y la evaluación como herramienta para el aprendizaje. ¿Existirá algún docente al que le resulten extraños o novedosos tales conceptos? En cuanto al aprendizaje como interacción social, desde el Plan y Programas de Estudios 1993 se decía explícitamente, en el enfoque de Matemáticas, que “el diálogo, la interacción y la confrontación de puntos de vista ayudan al aprendizaje y a la construcción de conocimientos: así, tal proceso es reforzado por la interacción con los compañeros y el maestro” (SEP, 1994, p. 49). Sobre el aprendizaje significativo, cabe señalar que su referente fundamental, David Ausubel, realizó sus aportaciones más importantes a finales de los años sesentas y durante los setentas. Aunque siguen siendo vigentes y han evolucionado, es evidente que sus postulados no son recientes.

Asimismo, en el apartado que se aborda, se destaca a la evaluación como un proceso que va más allá del diagnóstico, cuyo fin supremo es la mejora del desempeño del estudiante. Habrá que advertir a quienes intentan calificar de novedoso al Modelo Educativo que, desde finales de los años noventa, una de las obras de María Antonia Casanova (La Evaluación Educativa, 1998) y que fue ampliamente difundida por la SEP entre el magisterio mexicano, planteaba ya la conveniencia de una evaluación de tipo formativa en la que se tomaran decisiones inmediatas para perfeccionar los procesos evaluados.

En el apartado concerniente a los principios pedagógicos, aquellos que orientan la actuación de los maestros para propiciar el aprendizaje en sus alumnos, es decepcionante observar una innovación prácticamente inexistente. Los principios pedagógicos del Modelo Educativo son los mismos, en esencia, que los del Plan de Estudios 2011 e incluso que las orientaciones pedagógicas del Plan y Programas de Estudio de 1993. Se sigue hablando, al igual que hace seis y 24 años, de poner al alumno al centro de la tarea educativa, de evaluar para aprender, de la importancia del trabajo colaborativo y la interacción social para la formación de aprendizajes, de favorecer la inclusión, de la vinculación disciplinar, de la recuperación de conocimientos previos de los alumnos, etc. Si bien la docencia no es un campo que se caracterice por cambios repentinos y drásticos en periodos cortos, aunado a que algunos de los principios señalados siguen vigentes, resulta alarmante que prácticamente no haya ninguna novedad importante en cuanto a los lineamientos de las acciones pedagógicas de los docentes.

El perfil de egreso del Modelo Educativo 2011, aquello a lo que los docentes orientan sus acciones pedagógicas, es, al igual que los principios pedagógicos, esencialmente el mismo que el del Plan de Estudios 2011. En ambos, destacan rasgos de los estudiantes egresados tales como la utilización del lenguaje para comunicarse, el manejo de la información, el análisis de situaciones y resolución de problemas, la comprensión de fenómenos sociales, la apropiación de los valores democráticos y para la convivencia y el disfrute del arte y de la actividad física. Si bien se hace énfasis en el logro de habilidades socioemocionales, lo cierto es que éstas ya estaban implícitas desde, al menos, seis años.

Resulta difícil suponer que para una revolución educativa, tal como lo plantea Nuño, sean tan escasas las innovaciones que se proponen a nivel de aula. Es hasta irresponsable catalogar como revolucionario a un documento que en realidad plantea las mismas metas (perfil de egreso) y propone conseguirlas con los mismos medios (principios pedagógicos, entre otros) que su antecesor. Si bien no se pretende descalificar algunos de los ideales que conforman el Modelo Educativo y que siguen siendo efectivos, es lamentable que se pretenda hacer creer a los mexicanos que lo planteado en tal documento es novedoso y representará un cambio sustantivo en la manera de impartir clases, tal como lo sugieren los numerosos spots que intentan sostener no sólo al Modelo, sino a la Reforma Educativa.


Twitter: @proferoger85


REFERENCIAS

SEP. Modelo Educativo para la Educación Obligatoria. México: SEP, 2017.

SEP. Plan de estudios 2011. Educación Básica. México: SEP, 2011.


SEP. Plan y programas de estudio. Educación básica. Primaria. México: SEP, 1994.

martes, 16 de mayo de 2017

Reconcentración de escuelas como estrategia política. De Weyler a Nuño.

1896. Conducción de niños y ancianos a los pueblos. Cuba.
Corría el año de 1896 y la corona española se aferraba a una de sus joyas conquistadas: Cuba. La guerra de independencia, poco a poco, había despertado el interés entre la población de terminar con un dominio español que se beneficiaba de los recursos naturales de la isla con base en el esclavismo y los privilegios de unos cuantos.  Los combatientes rebeldes, practicantes de la guerra de guerrillas, encontraron en la población rural a su principal soporte. Para ese entonces, llegó a Cuba el general español Valeriano Weyler con el propósito firme de sofocar la rebelión y reestablecer el orden, algo que no habían logrado quienes lo antecedieron en el cargo.

Al poco tiempo de llegar a la isla, Weyler implementó una estrategia militar conocida como reconcentración, la cual buscaba cortar de tajo el apoyo que los rebeldes gozaban por parte de la población rural. Esta práctica consistió en movilizar a los habitantes de las zonas rurales a las ciudades fortificadas, debidamente vigiladas por las tropas españolas. A pesar de las atrocidades derivadas de la estrategia de Weyler (hambruna, propagación de enfermedades tropicales, hacinamiento en campos de concentración, muertes masivas, etc.), ésta finalmente fue intrascendente y no impidió que España, tras la intervención estadounidense en favor de los cubanos, se rindiera en 1898. 

Según Stucky (2017), las decisiones de Weyler en relación a la reconcentración fueron reflejo de un sentimiento de odio y crueldad, así como de un profundo desconocimiento de la situación cubana. La reconcentración evidenció la ineptitud del general español al no contemplar las múltiples variables que una empresa de esta magnitud supondría. Las muertes masivas (se estiman alrededor de cien mil) evidenciaron profundo desprecio por la dignidad humana,  siendo esta práctica incluso calificada como un genocidio hacia la población campesina. Finalmente, la reconcentración no cumplió con su objetivo supremo: sofocar el espíritu libertador aniquilando sus cimientos rurales.

Ciento veinte años después, en México, vuelve a resonar la palabra reconcentración, pero esta vez  no en el ámbito militar, sino en el educativo. A finales de 2016 se dio el anuncio, por parte de Aurelio Nuño Mayer, Secretario de Educación, de la implementación de un plan de reconcentración con el objetivo de trasladar a los estudiantes de cien mil escuelas pequeñas y dispersas (obviamente, rurales y multigrado en su mayoría) a centros educativos de organización completa y ubicados en poblaciones más grandes. El argumento pedagógico presentado por Nuño es bastante debatible: supone que al formar parte de estas nuevas escuelas, el rendimiento de los alumnos se incrementará. El argumento, bastante simple, supone entonces que con el solo hecho de cambiar de escuela, el alumno aprenderá mejor, sin importar que sus condiciones económicas, sociales y hasta biológicas sigan siendo las mismas. Por tal debilidad de razones académicas, surgen especulaciones si esta decisión pudiera estar respaldada en realidad en un interés político.  

Las sospechas en torno a esto crecen cuando se analiza el documento Panorama Educativo. Indicadores del Sistema Educativo Nacional. 2015. Educación Básica y Media Superior (INEE, 2016), el cual menciona que las entidades con mayor presencia de escuelas primarias multigrado (pequeñas y dispersas en su mayoría, como las que aludía Nuño) durante el ciclo escolar 2014-2015, fueron: Chiapas (5969), Veracruz (5159), Oaxaca (2985), Michoacán, (2400), Jalisco (2359) y Guerrero (2310), concentrando así casi la mitad del total de escuelas de este tipo en el país. Como se observa, los estados que en mayor proporción sufrirían la reconcentración de alumnos, serían en su mayoría aquellos que han representado un obstáculo para el ejercicio de las políticas derivadas de la Reforma Educativa.   

Si las especulaciones fueran ciertas, entonces la reconcentración de alumnos en realidad se trataría de una medida política que intenta cortar, como en el caso cubano de Weyler hace más de un siglo, el vínculo de los maestros disidentes con la población rural. Sería la reconcentración una acción destinada a fortalecer el control de los maestros más combativos y que se oponen abiertamente a la implementación de la Reforma Educativa. La reconcentración pudiera permitir incluso, la consecuente reubicación de cientos o miles de maestros, pues al concentrar a los alumnos en menos escuelas y grupos, lógicamente se requerirá de una menor cantidad de docentes para ofrecer el servicio.

Es urgente entonces que la Secretaría de Educación amplíe las justificaciones de esta medida y no las centre únicamente en hacer más eficiente el gasto educativo o en un argumento pedagógico que, como ya se ha dicho, es sumamente escueto. Así como a finales de siglo XIX miles de cubanos desaparecieron tras la reconcentración de Weyler, estaría en riesgo la desaparición (de la zona) de cientos o miles de maestros tras la reconcentración de Nuño. Así como la reconcentración del militar español falló en su objetivo de sofocar las revueltas independentistas, hay múltiples argumentos para suponer que la reconcentración del funcionario mexicano finalmente no logrará su supuesto cometido primordial: el incremento de la calidad educativa.


Twitter: @proferoger85


REFERENCIAS

INEE. Panorama Educativo de Mëxico 2015. Indicadores del Sistema Educativo Nacional. Educación básica y media superior. México: Autor, 2016.

RODRÍGUEZ-RODRÍGUEZ, Armando. Puntos de encuentro entre la bioética y la Historia de Cuba. Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=360634164010 (consultado: 12 de mayo de 2017).



STUCKI, Andreas. Las guerras de Cuba: Violencia y campos de concentración (1868-1898). Madrid: La esfera de los libros, 2017. 

miércoles, 10 de mayo de 2017

Reconcentración: ¿eutanasia para las escuelas más abandonadas?

A finales de 2016, el titular de la Secretaría de Educación, Aurelio Nuño Mayer, anunció las intenciones de su dependencia por aplicar, a partir del presente año,  un plan de reconcentración de escuelas. Éste, se dijo, tendría el propósito de trasladar a los alumnos de cien mil escuelas pequeñas y dispersas a centros escolares de organización completa y con mejor infraestructura. Lo anterior, según el funcionario, permitirá atacar dos de los puntos débiles de nuestro sistema educativo: la inclusión y la equidad. De acuerdo con Nuño, el que los alumnos asistan a escuelas de organización completa se traducirá en recibir educación de calidad. A principios de 2017, el plan ha entrado en una fase de pilotaje en algunas entidades del país, sin conocerse mayor información al respecto.  

El plan que se pretende aplicar supone múltiples riesgos. Uno de ellos se refiere al vínculo entre la escuela y la comunidad. De acuerdo a Sammons (1995), dentro de los componentes determinantes del éxito escolar se encuentra la colaboración entre el hogar y la escuela, pues según estudios que presenta, la presencia de los padres de familia en actividades como ceremonias cívicas, reuniones, ejercicios académicos, comités de participación, etc. tienen una influencia positiva en el rendimiento de los escolares. Es evidente que, al alejar a los alumnos de sus lugares de origen, como se pretende con la reconcentración de escuelas, se inhibirá la participación de los padres de familia en el acontecer cotidiano de las instituciones educativas. Es muy probable que los maestros, para involucrar a los padres de familia, ya no sólo tendrán que luchar (como en muchos casos) contra una cultura de desinterés por la escolaridad, sino ahora, también, se agregará una nueva variable que vencer: la distancia al centro escolar. Así pues, la reconcentración de escuelas podría generar un desarraigo de la escuela con la comunidad.

Otro de los riesgos que pudiera correrse al implementar el plan de reconcentración es un posible aumento del abandono escolar. Según Ruiz y Pérez (2014), el factor económico es uno de los más determinantes para que los alumnos no continúen con sus estudios. La escuela, desafortunadamente, representa un obstáculo para muchas familias en la obtención del sustento. La insuficiencia de ingresos obliga a buena parte de niños y jóvenes a contribuir económicamente en sus hogares teniendo que trabajar en detrimento de su asistencia a la escuela. Si un estudiante con carencias económicas y necesidad de trabajar tendrá que invertir mayor tiempo en trasladarse a su escuela, indudablemente las probabilidades de que la abandone se incrementarán.

Uno de los grandes desafíos que se tendrán que superar es el referente al transporte público. Si bien se dijo que el gobierno otorgaría a los estudiantes el transporte necesario, las dudas crecen justificadamente cuando se observan los constantes recortes presupuestales a los gastos sociales (y no sólo de índole educativo). ¿Será razonable creer que el gobierno comprará miles de autobuses, les dará mantenimiento, adquirirá refacciones, pagará choferes y comprará regularmente el combustible necesario, cuando hemos sido testigos (según los informes del INEE) de que es incapaz de asegurar que en todas las escuelas haya algo tan elemental como tazas sanitarias, drenaje, agua potable o luz eléctrica? Si el gobierno no puede asegurar la presencia y funcionamiento de tazas sanitarias, ¿qué nos hace suponer que brindará servicios de transporte adecuadamente?

Al señalar que el principal beneficio del plan es que los alumnos sean trasladados a planteles de organización completa, se infiere que las acciones estarán enfocadas principalmente en la movilización de alumnos de escuelas multigrado. El documento Panorama Educativo. Indicadores del Sistema Educativo Nacional. 2015. Educación Básica y Media Superior (INEE, 2016), señala que las entidades federativas con mayor presencia de escuelas primarias multigrado, para el ciclo escolar 2014-2015, fueron: Chiapas (5969), Veracruz (5159), Oaxaca (2985), Michoacán, (2400), Jalisco (2359) y Guerrero (2310), es decir, estas seis entidades concentran casi la mitad (48.9%) de los planteles de este tipo. Salta a la vista que la mayoría de estos estados han sido bastiones en la lucha contra la Reforma Educativa. Surge la duda si existen factores políticos que motiven el plan, tratándose quizá de una especie de revanchismo de las autoridades en contra de los profesores combativos de esas entidades. Si así lo fuera, la reconcentración tendría el propósito político no sólo de facilitar el control sobre los docentes, sino incluso de requerir menos de ellos para ofrecer el servicio educativo.

La decisión de reconcentración de escuelas requiere un análisis profundo que permita vislumbrar múltiples variables que se desprenderían de su implementación: desde el fomento de grupos de clases más numerosos, el desarraigo de la escuela en la comunidad escolar y la viabilidad técnica y económica para hacer frente a las múltiples tareas que representará su implementación. No podemos negar que a dispersión de la población representa un factor que dificulta la labor educativa, así como otros servicios que brinda el gobierno; sin embargo, parece que la reconcentración de escuelas no es precisamente la opción más atinada. Quizá algunas acciones que pudieran aminorar el problema sería el saneamiento de las carencias sociales que envuelven a este tipo de planteles, la inversión en el mejoramiento de las condiciones de infraestructura, la incorporación de cursos y/o contenidos sobre enseñanza multigrado en la malla curricular de las diversas licenciaturas normalistas, etc.     

En suma, el plan para la reconcentración de escuelas, si bien se justifica principalmente en la eficiencia del gasto (cómo no habría de ser éste el principal argumento, si emana de un gobierno neoliberal), aparenta ser un atentado contra las escuelas más desfavorecidas del país: multigrado, comunitarias e indígenas.  El supuesto presentado por el secretario Nuño, en torno a que el asistir a una escuela de organización completa favorecerá una educación de calidad, es sumamente debatible y deja entrever su profundo desconocimiento de la realidad educativa:¿acaso los niños dejarán en su lugar de origen todos los problemas sociales que afectan su rendimiento académico? ¿Encontrarán en sus nuevas escuelas a mejores maestros? ¿Sólo con asistir a una escuela en mejores condiciones de infraestructura se asegurará una educación de calidad? 


Si, a partir de la Reforma Educativa, convirtieron a la docencia en un empleo desechable (recordemos que, sin responsabilidad alguna, el gobierno puede despedir docentes), parece que con este tipo de decisiones podrían convertir a las escuelas también en instituciones desechables.  Es evidente que en vez de arreglar el problema de las vergonzosas condiciones materiales en las que se encuentran sumidas las escuelas más apartadas (por ejemplo, las indígenas: http://www.educacionfutura.org/indigenas-condenados-por-la-escuela-mexicana/), los planes de las autoridades educativas buscan liquidarlas. Por las indignantes carencias de este tipo de escuelas, pareciera que se encuentran desahuciadas; en vez de mejorarlas, las autoridades educativas pretenden ejercer sobre ellas la eutanasia pero, contrario al objetivo de esta polémica práctica médica, no traería consigo una muerte digna, sino una vergonzosa y motivada por la ineptitud, negligencia e indiferencia de quienes permitieron tales grados de carencia en nuestras escuelas. 


Twitter: @proferoger85


REFERENCIAS: 

INEE. Panorama Educativo de México 2015. Indicadores del Sistema Educativo Nacional. Educación básica y media superior. México: Autor, 2016.

RUIZ, Rosalva, GARCÍA José y PÉREZ María. Causas y consecuencias de la deserción escolar en el bachillerato: caso Universidad Autónoma de Sinaloa. México: Universidad Autónoma Indígena de México, 2014. (Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=46132134004).

SAMMONS, P. et al. Características clave de las escuelas efectivas. México: SEP, 1998. 

Secretaría de Educación Pública. Comunicado 493. México: SEP, 2016. (Disponible en: http://www.gob.mx/sep/prensa/comunicado-493-anuncia-nuno-mayer-reconcentracionde-escuelas-100-mil-planteles-en-comunidades-dispersas-concentran-14-por-ciento-de-estudiantes).